Reseña para la revista El Clavo de Cali
La década de 1970 en Colombia fue la edad de oro del documental, el de compromiso social y militante y, específicamente, el caleño (el famoso Caliwood). Grandes nombres florecieron en esa década y perduran en la historia del cine nacional: Carlos Mayolo, Andrés Caicedo y Luis Ospina, entre otros, están asociados con el documental, el cine de calidad y, por supuesto, Cali. Ante la desaparición de los dos primeros, los cinéfilos redescubrimos lo grande que es Luis Ospina, quien después de indagar en el argumental con "Soplo de Vida", volvió a lo que más le gusta y mejor sabe hacer: contar historias documentales.
En 2007 Ospina nos deslumbró con su última obra documental: "Un tigre de papel", basado en la historia del desconocido Pedro Manrique Figueroa, ilustre figura del collage colombiano, que sirve de excusa para narrar buena parte de nuestra historia nacional. El director hace uso del recurso narrativo del "mockumental" o falso documental sólo en su forma, pues se trata de una obra real y sincera. A partir de la figura de Manrique y por medio de un "collage narrativo", Ospina nos acerca a la historia del arte, la política y la vida social en nuestro país pasando por más de tres décadas, haciendo uso de un interesante y bien documentado material audiovisual. Se trata de dos horas divertidas y formativas, el balance perfecto para ubicar a "Un tigre de papel" como uno de los documentales más refrescantes de nuestros tiempos".
Aquí la intro del documental, que puede adquirirse en DVD:
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