EL VIVO VIVE DEL BOBO
Por: Jerónimo León Rivera Betancur
Alguna vez escuché una ponencia de un grupo de investigación de
Para hablar de este refrán hay que decir, primero que todo, que el "vivo" no es otro que aquel que pasa por encima de la norma, que no hace filas, que no paga impuestos, que no estudia para los exámenes, que tiene amigos que le borran infracciones, que se queda con las vueltas, que estafa en los negocios, que saca comisiones, en resumen, que arregla todo a su conveniencia. Esto, en sí mismo censurable, lo es más al saber que siempre hay un "bobo" que paga las consecuencias.
El bobo es, por contraposición, aquella persona que hace todo como debe hacerse y que en nuestra cultura es visto como un ser rígido, sin carácter y fácilmente ridiculizable por no ser capaz de esquivar las normas. El bobo se reconoce por su falta de astucia (malicia indígena) que no lo lleva a pensar que cada una de las reglas tiene ya un camino fácil para romperla porque, volviendo a los refranes, "hecha la ley, hecha la trampa".
Buena parte del problema de nuestra convivencia surge de esta idea de la viveza y
Los semáforos en nuestro país son un componente simbólico y paisajístico que sólo nos envía alertas que podemos acatar o no, de ahí que nuestra costumbre más arraigada sea la de acelerar a fondo cuando éste se encuentra en amarillo. Hacer fila es una de las prácticas más aburridoras que hay en nuestra sociedad y esta sola consideración parece excusarnos de "colarnos" en ellas poco a poco y disimuladamente o de buscar algún amigo para que "nos guarde puesto" ignorando la protesta de todos los "bobos" que sí la hicieron como era debido; esto sin mencionar que ante una infracción de tránsito siempre hay alguien dispuesto a hacernos el favor de desaparecerla con la simple condición de que le demos "algo pa'l fresco", vivo él y vivos nosotros que le pagamos.
Bobo aquel que pague impuestos, si estos siempre son robados por los corruptos... vivo el que decida saltárselos y bobo el recaudador que no se los robe sabiendo que hay tanto vivo que sí lo hace. La práctica irregular se vuelve norma en una sociedad que premia la viveza y pasar por encima de los demás.
En este texto no hablo sólo de "los demás", porque cada uno de nosotros (yo, tú, él y, por supuesto, ellos) infringimos estas normas con una gran sonrisa y hasta con orgullo de lo hábiles que somos para entender que las leyes (aun las más simples) no son para nosotros.
Finalmente, es importante mencionar nuestra noción de un buen negocio. Es común escuchar a muchas personas que se jactan de haber hecho un muy buen negocio, comprando barato y vendiendo muy por encima del precio real de los productos:"imaginate que compré una moto chatarrizada, medio la arreglé, la pinté y la vendí por el triple, jajaja" y, por supuesto, todos celebramos la viveza del que acaba de engañar a otro "bobo" que posiblemente se accidentará algún día en una moto que compró en medio de una estafa. El día que pidamos la cabeza de todos los corruptos, tendremos que pensar si la nuestra no corre también algún peligro.
Confieso que, como la mayoría de los colombianos, soy un vivo. Algunas veces, lo confieso también, he sido tan bobo como para devolver el cambio de más que me dio la cajera de un supermercado o entregarle la billetera al señor al que se le acabó de caer sin darse cuenta o para aguantar una larga fila cuando podía hacerla en mucho menos tiempo o para estudiar para un examen del que muchos amigos tenían las respuestas. Es inevitable sentirse mal por hacer estas cosas en un país en el que lo común no es ser bobo si no hacerse el bobo, que es el mayor truco de los vivos.
Mas claro no canta un gallo, afortunadamente no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, aunque amanecerá y veremos................
Eso es Colombia profe! Por eso estamos como estamos. Muy bien lo dices, tu, yo, él, ellos... todos hemos sido y somos tan vivos como tan bobos. Ojalá usáramos esas dos armas solo para lo correcto. Los que ostentan el poder lo tienen mucho más claro, de ahi que lo bobos cada día estén más "jodidos". Pero..."no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista"
Estoy de acuerdo con el artículo PERO NO con el asunto de la idenficiaciónde los datos por medio del etnocentrismo. Es claro que en Colombia esta condición se cumple casi que de forma fundamental en su idiosincracia. Pero revisando un poco la historia, nos damos cuenta que nosotros tenemos este tipo de visión (como muchas otras cosas), al igual que nuestra falta de memoria y nuestro odio por nosotros mismos, de la filosofía occidental.
Ahora, ¿a qué me refiero con esto? Simplemente que nuestro snobismo repite la forma en la que las demás sociedades cumplen con la ley del más fuerte, en un ambiente de que llama "de competitividad" regalándose el mal ejemplo unos países a otros.
Sí, está bien somos uno de los países más corruptos del mundo (cosa que indica que las élites se creen muy vivas), pero eso es así porque no podemos simplemente aprovecharnos de otros países más pobres para que, haciéndolos depender de nosotros, les robemos lo poco que tienen (como han hecho las grandes potencias a travez de la historia -mientras se hacen los bobos-).
Es un buen punto de vista Harold y seguramente que así es. Definitivamente los más "vivos" del mundo son los EEUU que hacen que todos trabajemos y luchemos por ellos en aras de una supuesta "amistad". Sin embargo, más allá de eso, la reflexión va también hacia como cada uno de nosotros trata de sobresalir por encima de los demás flexibilizando las leyes (que ciertamente a veces son ridículas) para nuestro propio beneficio y como todos no sólo estamos de acuerdo si no que aplaudimos este tipo de actitud.
Muchas gracias por participar.
jajajajajaj que risa