Hoy es un día muy triste, pues se ha ido de nuestro lado una gran mujer. Mi abuelita María Deyanira García Duque nos ha dejado después de una enfermedad prolongada. Con la tranquilidad de quien ha elaborado un duelo y el pesar de quien ha perdido a alguien muy valioso, quiero recordarla como siempre fue con algo que alguna vez le escribí y espero que les guste y que les permita recordarla a quienes la conocieron:

para mi abuelita

En nuestra niñez y adolescencia estuvieron siempre presentes tu energía, tu voz potente y tu sombra protectora y en los últimos días, sentimos tu presencia silenciosa como el testimonio fiel de que una madre siempre es el centro de la familia. Hoy estamos tristes por la gran ausencia que significas pero felices porque sabemos que tu mirada cariñosa estará con nosotros en todo momento cuidando que nuestra familia siempre esté muy unida.