¿Diamantes de sangre o solo sangre fulgurante?

Hace mucho rato que no me salía de una sala de cine antes del final y, todo hay que decirlo, la mayor parte de las veces lo he hecho por simple aburrimiento, desgaste o por un criterio de economía (tiempo invertido vs beneficio y diversión). Sin embargo, la semana pasada me salí de la sala cuando la película "Diamantes de Sangre" llevaba una hora de desarrollo y faltaba aun más de hora y media para su finalización.
Esta circunstancia no me permitirá hablar de la película en su totalidad, pues no la vi completa (y prometo que no lo haré), pero sí me permitió reflexionar sobre el cine de acción mal disfrazado de conciencia política y social que los Estados Unidos intenta vender al mundo como parte de una preocupación genuina por el bienestar de los pueblos.
La historia se desarrolla en una nación africana, Sierra Leona, y recrea con lujo de detalles la cruenta guerra civil caracterizada por masacres y mutilaciones, que efectivamente tuvieron lugar en esta horrible confrontación. Desde el inicio de la película, el director no ahorra recursos en mostrarnos con toda la crudeza la magnitud de la barbarie, en un intento de saturación que llega demasiado pronto y que como espectadores solo nos lleva amenear la cabeza con gesto de desaprobación y abrir la boca con estupefacción.
La ideologia dela historia aparece desde muy temprano cuandovemos a los diplomáticos de la ONU manifestando su "dilema moral" frente a si es mejor comprar los diamantes para apoyar el desarrollo de los pueblos del tercer mundo o boicotear esta industria para manifestarse contra la barbarie. Esta postura, ejemplo del cine "politicamente correcto", es tan inverosimil comopredecible tratándose de personajes norteamericanos que desde allí aparecencon una tremenda preocupación por los derechos humanos y como vigilantes de la paz mundial.
El personaje principal de la historia (interpretado por Leonardo Di Caprio) es un traficante de diamantes que ve una gran oportunidad de riqueza en el drama humano de un pescador que ha sido alejado a la fuerza de su familia. Sin escrúpulos, este personaje apoya la causa personal del pescador con el fin de obtener de aquel acontecimiento su mayor ganancia personal. Aunque (como dije anteriormente) no vi toda la película, no hay que ser un mago para adivinar que el personaje de Di Caprio hará algo heroíco al final para redimirse en su culpa y quedar como un héroe que aprendió su lección. Es importante, no obstante,no olvidar uno de sus diálogos en los que afirma categóricamente (refiriéndose a los negros africanos): "no puedes hacer nada por ellos, su costumbre es matar".
Este personaje, moralmente cuestionable, no es norteamericano. Es un africano que ve en el drama de sus compatriotas una opción de riqueza a cualquier precio. Su conciencia política es tan pobre que podría reflejarse en una frase de la película, cuando afirma que: "siempre es lo mismo, el gobierno es malo y los rebeldes peores".
La historia se "equilibra", sin embargo, con la aparicion de un personajenorteamericano con conciencia social y preocupado por los dramas del mundo. En este caso se trata de una joven reportera, preocupada por la situación de este país que, no obstante, no tiene ningún escrúpulo en retratar de la manera más cruda el drama humano para redactar la noticiaen rimbombantes titulares que se traducirán en millones para los diarios de su pais.
Reconociendo la gran limitación de hablar de una película sin conocer buena parte de su desarrollo, éste ha sido un ejercicio de catarsis más que de análisis. Es preciso subrayar, de todas formas, que ésta cinta es otro ejemplo más de películas sobrevaloradas que no van más allá de poner un personaje heroíco en condiciones deplorables en un ejercicio que podría ser divertido si no supiéramos que ocurre todos los días en el mundo... incluso en nuestro país a muy pocos kilómetros desde donde escribo estas notas.
Gina Tatiana dijo
Jerónimo:
Estoy de acuerdo en gran parte de lo que usted dice. Sin embargo hay que tener en cuenta que esa película es puro hollywood, y lo que cuenta es que la gente vaya a verla y lo que atrae público es el sexo, y los excesos.
24 Marzo 2007 | 02:44 AM