Se acerca el fin del año y con él los balances. En este caso y casi sin darnos cuenta se nos acabó la primera década del siglo XXI. Desde hoy propongo el ejercicio de pensar en las diez películas más notables de esta década. Por el momento comparto con ustedes las preferidas según dos de mis páginas más consultadas (FIlmaffinity de España que tiene muy en cuenta el cine Iberoamericano) y la Internet Movie Database (la más importante base de datos de cine del mundo, muy inclinada por lo gringo, obviamente). Ambas están construidas por los votos de los usuarios y prometo que en poco tiempo publicaré mi propia lista:
Top 10 IMDB: 1- The Dark Knight (EEUU) 2008 2- El señor de los anillos 3 (EEUU) 2003 3- Ciudad de Dios (Brasil) 2002 4- El señor de los anillos 1 (EEUU) 2001 5- Memento (Canadá-EEUU) 2000 6- El señor de los anillos 2 (EEUU) 2002 7- Nefes: Vatan Sagolsun (Turquía) 2009 8- Wall-E (EEUU) 2008 9- Inglorius Bastard (EEUU) 2009 10- Amelie (Francia) 2001 Estos gringos son el centro del mundo, noten que 7 de las 10 son de EEUU y ¡tres son la misma película realmente!
Top 10 Filmaffinity: 1- Ciudad de Dios (Brasil) 2002 2- El secreto de sus ojos (Argentina) 2009 3- El pianista (Reino Unido) 2002 4- Gran Torino (EEUU) 2008 5- Up (EEUU) 2009 6- Heima (Islandia) 2007 7- El viaje de Chihiro (Japón) 2002 8- La vida de los otros (Alemania) 2006 9- Million Dollar Baby (EEUU) 2004 10- El señor de los anillos 3 (EEUU) 2003 De esta lista no he podido ver la de Islandia ni la argentina y estoy completamente en desacuerdo con la décima. Me sorprende positivamente, de todas formas, la aparición de la brasileña Ciudad de Dios en los tres primeros lugares de los dos conteos, seguramente estará en el mío también, pues es una excelente película. ¿Cuales son las tuyas? ¡anímate a participar!
Mucho se ha hablado en los últimos días de LOS PELIGROS DE FACEBOOK (y lo pongo en mayúsculas, pues es el tono alarmista que se ha usado). Los principales detractores de esta red social hablan de las estafas, agresiones, humillaciones y demás que han sufrido los usuarios por no prestar atención a las mínimas normas de seguridad. No voy a defender las redes sociales a capa y espada, pero sí debo decir que nada de esto es nuevo y que todos estos males se hacían antes a través del messenger y antes de esto en las salas de chat y antes de esto en las reuniones sociales. El que tiene la intención de dañar, lo hace usando sus avanzados conocimientos de hacker o la mal llamada malicia indígena. Sin embargo, y en la tónica de aplicar el dicho tal vez más injusto de "no dar papaya" (injusto porque achaca la culpa a la víctima que no se cuida y no al victimario) comparto con ustedes un buen artículo sobre la privacidad en las redes sociales. Diez situaciones que quieres evitar en facebook y como hacerlo
Hola. Los lectores habituales de este blog saben que cada semestre acostumbro poner los mejores relatos de mis cursos de la universidad. En esta ocasión se trata de relatos hechos por los estudiantes de Guión de tercer semestre de Comunicación Audiovisual y Multimedios de la Universidad de La Sabana. Los relatos se hicieron con base en entregas semanales y giraban en torno a los siguientes temas provocadores: Historia de mi nombre, Semblanza, Un objeto que recuerda mi niñez, Un día después de mi muerte y La escritura y yo. Publico aquí algunos de los mejores relatos. Ellos y yo estaremos muy agradecidos con sus comentarios:
Hace algunos días recibí una extraña invitación por facebook: "Si te gusta fisgonear, ven a ver asuntos de familia, sólo veinte personas podrán hacerlo". No se trataba, es importante aclarar, de ningún asunto sórdido o ilegal; pero la sugestiva invitación iba dirigida a ese lado oscuro en el que casi todos (y me incluyo) tenemos un gran voyeur interior. Se trata de la obra de teatro "Sobre algunos Asuntos de familia" presentada por el colectivo "El autor intelectual". No pretendo, ni mucho menos, hacer una crítica teatral, entre otras cosas porque me estaría metiendo en un terreno que desconozco y respeto, pero sí haré una reseña desde mi posición de simple espectador y desde el análisis cinematográfico porque, entre otras cosas, se trata de una obra naturalista y fresca que se acerca mucho más al lenguaje del cine y de la vida cotidiana que a la teatralidad. Desde el inicio es posible presentir una sensación diferente, la del voyeur autorizado para mirar pero que, para completar el disfrute, no es mirado. No se trata, de todas formas, de un acto pornográfico o fuera de lo común, pues lo que la obra nos presenta no es más que un retrato de una familia común, con problemas muy similares a los tuyos, a los míos, a los nuestros. Los personajes van apareciendo en escena desde que llegan al apartamento y desde nuestra posición privilegiada podemos vigilar la entrada al mismo tiempo que el interior del recinto para descubrir acciones y reacciones de los personajes asomándonos no sólo a sus textos si no, sobre todo, a sus subtextos, a aquello que no se dice por respeto o miedo a la confrontación en familia, pero que en momentos de gran tensión sale a la superficie. Asistir a la obra es un viaje por las emociones más diversas, desde la risa que producen los apuntes cargados de humor negro hasta el dramatismo de los conflictos familiares irresueltos; desde el suspenso en los momentos de mayor tensión hasta la complicidad o repudio hacia las actitudes de los personajes. Es especialmente interesante el manejo del espacio, pues la ubicación de cada espectador durante la función determina la experiencia al permitirnos ver algunos espacios de la casa y ocultarnos otros. Los espectadores, como auténticos mirones, se pasan la obra agachándose o asomándose en distintos ángulos para no perder de vista elementos que un inoportuno bisel de la ventana podría esconder. Las actuaciones son sólidas y verosímiles, el guión es naturalista y tras una apariencia de ligereza esconde una gran profundidad abordada desde las emociones internas que son las que más aparecen, explícita o implícitamente durante la función. El único punto en el que considero que hay algunas fallas por superar, es en el sonido; pues si bien el manejo de voz es impecable y la obra continúa muchas veces fuera de campo, el sonido superpuesto hace algunas escenas inverosímiles (sobre todo el del bebé al inicio de la historia, que se siente artificial e incoherente con su supuesta edad- no es un recién nacido). Finalmente, y como prometí hablar desde el cine, debo admitir que la obra me recordó varias películas de mi agrado. En primera instancia, es inevitable pensar en "La ventana indiscreta" de Hitchcock, pues como espectadores estamos asistiendo a la vida cotidiana de una familia que no sabe que es mirada y como el personaje de James Stewart quisiéramos que abrieran todas las puertas y usar nuestro teleobjetivo. La obra nos recuerda también los cuadros intimistas de las películas de Ingmar Bergman, aunque sin tanta solemnidad, como en la escena de Susana fumando frente al ventanal (frente a nosotros) que parece la reencarnación de Liv Ulman en "Persona" . Sin embargo, tengo que reconocer que aunque también guarda alguna similitud con parte de la obra de Woody Allen (la más seria, como "Manhatan" o "Interiores"), se trata de una obra colombiana (bogotana) por excelencia. Sus personajes se parecen mucho a nuestros vecinos, a nuestras familias, a nosotros mismos.
Las funciones van de miércoles a sábado a las 8 pm. y domingos 6 y 8 pm. Lugar: Calle 42 # 8 a 19. apto 102. Bogota. Informes: 3158485513
I saw an incredible video about the evolution of video games presented during a conference of David Perry. I share with you this amazing material that show us the important changes (structural or not) in this games. Remember the old times and Enjoy it.
Hoy sólo quiero compartir con ustedes una bonita canción, de la banda sonora de la gran película "Tango Feroz" de Marcelo Piñeyro, llamada Presente..."Cuanta verdad hay en vivir solamente el momento en que estás, sí, el presente, el presente y nada más".
No sé si seré un sentimental de las cifras redondas, pero me emociona llegar a 50 mil visitas en este espacio que fue abierto en septiembre de hace ya tres años y que ha sido visitado desde muchos países por amigos conocidos y anónimos que se han tomado un momento para ver el contenido, criticar, felicitar o comentar sobre alguno de los temas que he publicado.
Aprovecho para preguntarles: ¿Que les gustaría ver en éste, nuestro blog?
Hace varios años el Canal Caracol pasó la serie de televisión "La Saga", una impresionante versión a la colombiana de una familia de la mafia, muy al estilo de "El Padrino" de Coppola, con un gran elenco, guiones inteligentes y un mensaje de fondo muy interesante: El fenómeno mafioso que ha vivido Colombia y que ahora también viven otros países (como México y Rusia) no es espontaneo ni sencillo. En esta serie, exceptuando el penoso alargue de más de tres meses, la historia mostraba los pormenores de nuestra historia de violencia mafiosa desde los años 40 hasta nuestros días y cada generación que aparecía era damnificada del peso de la tradición que llevaba a sus espaldas. Posteriormente llegó "Sin tetas no hay paraiso", un vistazo al fenómeno de las chicas prepago. La serie fue controversial y gran parte de sus problemas consistían en la mirada light a un problema complejo que merecía un mejor tratamiento. Sobre esta serie escribí un artículo que en su momento tuvo mucho impacto por ser portada del suplemento Generación de El Periódico El Colombiano, al punto de ser citado en publicaciones de la farándula en México y Argentina, republicado en España y hasta "fusilado" por la revista peruana TV y Novelas con mi posterior reclamo sin ninguna respuesta. Mis argumentos más fuertes en contra de la serie no tienen nada que ver con una postura moralista o un deseo de que estos temas no se aborden, si no con el hecho de que minimizar los problemas sociales es otra forma de promover estilos de vida ilegales. Para leer el artículo haz click aquí: Sin tetas no hay historia. Lo que es claro es que "al público" le gustó la historia y ya salió la versión española con un título más decente: "Sin senos no hay paraíso" y contenido similar. Antes de "Sin tetas", su guonista Gustavo Bolívar, el escritor estrella de las historias de narcos en la TV, había hecho otra "exitosa" serie de televisión llada "Pandillas, guerra y paz" que suscitó toda clase de polémicas por su violencia explícita y de la cual sus detractores afirmaban que hacía una gran apología a la violencia. Como no vi la serie me abstendré de opinar, sólo espero que su anunciada segunda temporada no dure los mismos 7 años que la primera. Después de "Sin tetas" llegó "El Cartel" a Caracol Televisión. La serie mostraba algunos episodios de la guerra librada entre los cabecillas del cartel de Cali y los del cartel del Norte del Valle después de la captura de los hermanos Rodríguez Orejuela. Hay que reconocer que, a pesar de todo lo que podría decirse, la serie estuvo bien hecha, tuvo su dosis de apuntes divertidos y una buena construcción narrativa y de personajes. Los guiones hacían énfasis no sólo en el estilo de vida mafioso, si no también en el círculo de violencia que genera este sucio "negocio" en donde todos son potenciales traidores. En su momento escribí un post en el blog, para leerlo haz click aquí: Los de El Cartel tienen su historia La serie, escrita en primera instancia por Andrés López, alias "Florecita", puso también en el tapete la discusión ética sobre si un mafioso reconocido podría ser catalogado como uno de los guionistas más destacados de nuestro país, por encima de reconocidos guionistas de escuela y trayectoria. A pesar de que Caracol no quiso continuar con sus "servicios profesionales" en la segunda parte de la serie, sí lo contrató para contar otra historia de mafia: "Las muñecas de la mafia" que retoma un poco el hilo de otra serie que fue importante en el país hace algunos años: "la viuda de la mafia". El Canal RCN, por supuesto, no podía quedarse atrás. Antes del estreno de "las muñecas" ya ellos tenían preparado "El Capo", un pobre retrato de Pablo Escobar a partir de un personaje ficticio que se llama "Pedro Pablo" con un hijo que se llama "Juan Pablo" y que se esconde, para más señas, en la "Hacienda Nápoles". Sin embargo, el mismo personaje se encarga de desmentirlo en un capítulo al afirmar que "Yo no soy Pablo Escobar, yo no soy como él". Lo menos que podemos hacer como público es reirnos. "El Capo" se muestra como un ser sanguinario, pero que tiene buenos sentimientos, un hombre del que sus lugartenientes afirman que "él no cometería un crimen semejante, él tiene buen corazón" (juzguen ustedes la imagen que ilustra este comentario, el villano mayor es el de la mitad). A pesar de sus referencias a la zozobra de la ilegalidad y a los remordimientos del protagonista, "El Capo" tambalea peligrosamente al borde de la apología al estilo de vida mafioso, con un personaje atractivo para el público y que justifica sus acciones porque "si a mí me matan, otro viene y luego otro, siempre hay alguien capaz de hacerse matar por conseguir lo que quiere". En este breve recorrido, por supuesto, quedan por fuera muchas series sobre el tema y muchas otras que lo tocan de lado como estrategia para elevar el raiting. Mi reflexión, de todas formas, no va dirigida a pensar si está bien o no que se cuenten estas historias, si no a la forma en la que se cuentan. Estamos ya un poco saturados del tema, pero mucho más de la manera como se narra y de la pobreza creativa de los canales de televisión que hace rato no hacen propuestas diferentes. No se trata de que estos programas se acaben (aunque estaría muy bien que tuvieran un horario más apropiado) si no de que el público exija que la televisión nacional ofrezca otras alternativas. Para terminar quiero recomendar un buen artículo de Omar Rincón en el periódico El Tiempo sobre este tema: De siliconas y guaches nacionales
JERÓNIMO LEÓN RIVERA BETANCUR
Comunicador Social Periodista de la Universidad de Antioquia. Especialista en Dirección Escénica de la Escuela de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (Cuba). Magíster en Educación de la Pontificia Universidad Javeriana. Actualmente es Jefe del Area de Comunicación Audiovisual y Editor de la Revista Palabra Clave de la Universidad de la Sabana, Coordinador de la Red Iberoamericana de Investigación en Narrativas Audiovisuales (Red INAV). Par Académico de Colciencias (Colombia) y CYTED (Iberoamérica); miembro del Comité Científico de las revistas UNAM Digital (México), Nau (Brasil), MiRatón (Colombia) y Latina (España) y miembro del Comité Editorial de Razón y Palabra (México), Admira (España) y Dois Pontos (Brasil). Co-autor de los libros "La Imagen una mirada por construir", "Narrativas Audiovisuales: personajes, acciones y escenarios" y "Pensar la Comunicación". Fue Director del grupo de investigacion IMAGO de la Universidad de Medellín, Director Operativo de la Asociación Nacional de Cineclubes de Colombia y Consejero del área audiovisual de la Alcaldía de Medellín. Guionista y Profesor de Guión y Apreciación Cinematográfica. Ha escrito artículos en revistas de Colombia, México, Brasil, El Salvador y España. Su gran pasión, además de su familia, es el cine. cinemetro@hotmail.com