La Coctelera

Nuevos contenidos en mi blog

Los invito a ver los nuevos contenidos de mi sitio El nuevo blog de Jerónimo Rivera
Video sobre los clichés de las comedias románticas
Semblanza sobre mi abuelo materno
Sin tetas no hay historia (crítica a la serie Sin Tetas no hay paraíso)
Fotografías del II Encuentro de la Red Iberoamericana de Investigación en Narrativas Audiovisuales (INAV) en México y del Festival de Cine Colombiano de Medellín (Colombia)
Inception: The Matrix for mind (Artículo de crítica cinematográfica)- incluye gráfico de Inception.
Videos de Les Luthiers (Rabinovich leyendo y La tanda)
Videos literales (su letra describe el video, muy divertidos) de Safety Dance y Total Eclipse of Heart
¿Que tipo de usuario de facebook eres?

Y muchos más... te invito a conocerlo.

 

Toy Story 3, Shrek 4, Hitos en la historia del 3D, tipos de usuarios de facebook, videos literales, Les Luthiers, Redes sociales para Dummies y comentario crítico sobre "Inception"

Los invito a ver los últimos contenidos del Blog de Jerónimo RIvera en su nuevo sitio
EL NUEVO BLOG DE JERÓNIMO RIVERA
La nostalgia vende.  Shrek 4 y Toy Story 3
Hitos en la historia del 3D
Redes sociales para Dummies
Lipdub Universidad de La Sabana y detrás de cámaras
Libro Cine: Recetas y Símbolos
Homenaje a Les Luthiers
Videos literales
Inception: Matrix for mind

Lipdub de La Sabana y making off, animaciones increibles y más...

Hola
Los invito a ver los videos del lipdub de la Unisabana de Colombia.  Las animaciones "Western Spaghetti", "T-shirt War" y "Noelia"; un compendio del Campus Party Colombia, artículos sobre Roman Polanski y Clint Eastwood en EL NUEVO BLOG DE JERÓNIMO RIVERA.

¡Guárdalo en tus favoritos!

Mudanza del blog

Estimad@ amig@:
Luego de hacer una evaluación de la evolución del blog y teniendo en cuenta el auge que ha tenido el sitio wordpress.com, he decidido migrar a esta nueva plataforma, por lo que a partir de ahora El Blog de Jerónimo Rivera también será wordpress. 
Espero que sigas acompañándome desde este nuevo sitio, lo pongas en tus favoritos y sigas enviándome tus comentarios a EL NUEVO BLOG DE JERONIMO RIVERA

Invita a otras personas a unirse al grupo de facebook, en próximos días haremos más concursos como el que hicimos con el Campus Party y se avecinan promociones con entidades relacionadas con el cine, en las cuáles será muy importante la fidelidad.
El anterior sitio conservará todos los posts anteriores a 2010.
Espero que te guste el nuevo diseño.
Un abrazo.

Jerónimo Rivera Betancur

Así fue el Campus Party Colombia 2010

Varias veces he hablado aquí del Campus Party Colombia 2010, un evento que realmente me deslumbró por su aparente sencillez pero su real complejidad y en el que tuve la oportunidad de participar como patrocinador de redes sociales.  Aquí comparto un video hecho por la organización y una presentación con algunas imágenes que pude comprobar durante mi participación.

 

Una realidad realmente preocupante

Este es un problema al que hay que estar muy atentos como padres y al que debemos combatir como profesores, alumnos o miembros de cualquier comunidad educativa.  El acoso escolar siempre ha existido, pero ahora que se ha transformado en "cyberbulling" adquiere dimensiones preocupantes y que requieren acciones efectivas.

Polanski: Inquilino de sí mismo

A finales del año pasado se desató una gran polémica que de nuevo tocó la vida de Roman Polanski, director de cine polaco, que ha padecido toda clase de señalamientos y tragedias personales.  Desde el padecimiento de la segunda guerra mundial y el asesinato de su hermosa esposa Sharon Tate, a manos del temible Charles Manson hasta la más reciente acusación de violación a una menor de catorce años hace más de treinta años.  Pero no es de la vida personal de Polanski de lo que me interesa hablar, si no de su obra, aunque como casi siempre ocurre, es muy difícil desligar la una de la otra.
A Roman Polasnki le ocurre lo mismo que a muchos directores europeos, sus films son etiquetados como muy comerciales por los europeos y como lentos por los norteamericanos.  Lo interesante en este caso, es que todos tienen la razón, pues inclusive muchas de sus películas mezclan en sus historias ambos ingredientes.
Conocido en Colombia fundamentalmente por la aclamada y premiada El Pianista (The Pianist, 2008), Polanski ha desarrollado una carrera de más de cuarenta años con títulos tan memorables como Chinatown (Chinatown, 1974), El Bebé de Rosmery (Rosmery's Baby, 1968), El Quimérico Inquilino (Le Locataire, 1976) y Lunas de Hiel (Bitter Moon, 1992).
Más allá de su controvertida vida personal, las películas de Roman Polanski son también una ventana a uno de los mundos más escabrosos y terroríficos que puedan existir: el de la mente humana y sus retorcidas posibilidades.  A diferencia de otros autores, las películas de Polanski podrían verse como historias sencillas, sin aspavientos, que nos cuentan mucho más de lo que parece.  Es difícil mantener la tensión cuando se cuenta una película sobre una pareja y un muchacho que navegan y se pierden en un pequeño bote de vela o sobre un inquilino que se la pasa encerrado en la habitación de una mujer que ha intentado suicidarse o de un pianista que, escondido, espera salvarse al final de la Segunda Guerra Mundial.  Roman Polanski logra hacerlo, haciendo gala de un estilo cinematográfico clásico y en donde son más importantes las buenas historias que los trucos de cámara.
Aunque no es su film más famoso, una de las mejores historias es la de El Quimérico Inquilino de 1976.  En esta película, Polanski es Trelkovski, un hombre solitario que se muda al apartamento de una joven que acaba de intentar suicidarse.  En un giro interesante del guión, Trelkovski decide visitar a la moribunda mujer y empieza a involucrarse hasta sentir en carne propia la inestabilidad psicológica y emocional de un hecho traumático.  Trevolski no es sólo un inquilino de apartamento, tampoco se siente cómodo consigo mismo, como si su cuerpo también fuera una morada ocasional.
La película no sería tan interesante si se tratara de un thriller convencional, pero esto no es posible en la filmografía de Polanski, que en una maniobra formidable nos permite ser los terceros jugadores de la mesa al sentir lo mismo que Trelkovski por medio de silencios interminables, tiempos muertos y angustia hasta terminar en un momento dramático y psicológicamente terrorífico que prolonga la película en los espectadores por horas, meses, días. 

Sensaciones similares se experimentan en películas como Lunas de Hiel, El Pianista o Búsqueda Frenética; en las que por medio de una puesta en escena refinada y al mismo tiempo elemental, podemos sentir en carne propia el desamor, el miedo y la incertidumbre de los personajes protagónicos.
Es posible que a muchos les moleste Polasnki como persona, pero lo cierto es que a muchos nos molestan sus películas, pero no porque sean malas ni mucho menos, si no porque son un balcón a esa intimidad incómoda de sus personajes, que nos recuerda lo más oscuro de cada uno de nosotros mismos. 

Hiperconectados y enredados

 IMPRESIONES DEL CAMPUS PARTY COLOMBIA 2010
Por Jerónimo Rivera Betancur
 Comparto con muchas personas que conozco y que son de mi generación (nacidos a mediados de los años setenta) haber sentido alguna vez un gran recelo frente a la tecnología que nos llevó a "echarnos el cuento" durante muchos años de que los aparatos no hacían falta, que nos hacían inhumanos, que un celular es para hablar y ya, que las máquinas es mejor no tocarlas porque de pronto se dañan y otra cantidad de falacias que poco a poco hemos ido revaluando.
No puede culpársenos de esto a quienes crecimos en medio del miedo a todo y que incluía por supuesto el del temor al botón mágico que todo lo borra con efectos irreversibles. En nuestra niñez las perillas del TV y de la estufa no podían girarse más que en un sentido porque se dañaban, había que recalentar los aparatos para que encendieran y había que esperar a un papá para que prendiera el sofisticado betamax (los niños no pueden coger esas cosas). Mi primera experiencia con el computador (Increíblemente tardía, por cierto) fue un grito que me pegó mi compañera de silla en el curso de Windows 95 (cuando ya estaba a punto de graduarme de la U): "¡Primero prende la CPU y luego el monitor!".
Ahora no es así, ya los niños no le temen a la tecnología, nacieron y crecieron con ella y los fabricantes les hicieron el favor que a nosotros nos negaron de diseñar productos amigables con el usuario, de fácil manejo y, como se dice, a prueba de bobos (los papás por supuesto).
Estos comentarios de introducción nos llevan a la semana pasada, en la que se llevó a cabo en Bogotá un evento al que yo denominaría como "un gran laboratorio" de las interacciones humanas de nuestros tiempos. Este nombre tan sofisticado que propongo no hace otra cosa que dar status a algo tan elemental que realmente sorprende.
El Campus Party 2010 es un evento que nació hace unos años y que se ha extendido por el mundo, una especie de encuentro de toda clase de personajes disímiles entre sí, pero con un solo tema en común: Su amor por la tecnología en sus distintos niveles, desde la coquetería de personas como yo hasta el amor apasionado, desmedido y sin condiciones de muchos personajes que acamparon allí una semana para no perder la oportunidad de estar permanentemente conectados.
Al llegar allí con ojos desprevenidos, es posible pensar que no pasa nada. Muchas personas en un amplio espacio conectadas a sus equipos, otros simplemente acostados escuchando música, viendo los partidos del mundial, jugando videojuegos o simplemente durmiendo. Cualquier viejo bravucón les hubiera gritado inmediatamente: "Haraganes, ¡hagan algo útil, ociosos!". Al pasar un rato y hacer un primer recorrido es realmente sorprendente darse cuenta de la cantidad de interacciones que están ocurriendo allí y que no tienen nada que ver con lo que se percibe a simple vista.
Como en una competencia de carros "engallados", aquí los intervenidos son los PCs que, en todos los tamaños y colores posibles evidencian el amor de su dueño, que los consiente con programas, piezas o diseños que los hacen únicos y, quizás, irrepetibles. El software libre, la creatividad, la innovación, las redes sociales, los desarrollos en videojuegos, la robótica, la domótica y toda clase de palabras que parecen sacadas de la ciencia ficción se hacen presentes en un evento en el que predomina lo colaborativo.
Cada uno de los que allí están, interactúa con otros por medio de sus equipos, pero aquellos que pondrían el grito en el cielo por la "deshumanización tecnológica", tendrían que permanecer callados al notar que un simple "voy a tomar café ¿Quién se anima?" obtiene como respuesta dos o tres voluntarios y un "necesito un cable XYZ" también llama a algunos desconocidos prestos a ayudar desinteresadamente.
Renglón aparte merecen las conferencias o conversatorios.  Desde la invitación que a mí me hicieron, me di cuenta de que iba a hablar junto con @xpectro, @ranaberden, @camicant, @traficantes2010 y otros que para mí no tenían una cara ni una hoja de vida, pero sí una trayectoria y gran ventaja frente a mí, que sigo siendo @jeronimorivera en cualquier escenario de mi vida. En el conversatorio, sin embargo, me di cuenta de que tengo mucho más en común con estas personas de lo que yo pensaba y a mis treinta y pico ya no me sentí tan viejo.
En el Campus se presentan varias charlas al mismo tiempo y la gente va y viene de una a otra sin problemas (pues no hay espacios cerrados) y aunque el sonido puede causar alguna interferencia, el efecto se minimiza porque quienes están sentados al frente como invitados también pueden ser vistos en las grandes pantallas del Campus o en las pequeñas de los computadores y celulares conectados a transmisiones de Stream TV, en donde personas en Colombia o en otros países, siguen en tiempo real a quienes están hablando.
En mi experiencia personal, me intimida un poco (como orador analógico acostumbrado a un público que me mira y de vez en cuando, no sé si por cortesía, asiente con la cabeza), hablar frente a personas que miran sus pantallas y que quizás están siguiendo la conferencia y comentándola en twitter, mandando mensajes en facebook, chateando con alguien en Messenger, subiendo fotos al flickr, o quizás todas los anteriores. La intención de los conversatorios y de algunos de estos espacios no es otra que la de abrir discusiones que continuarán en alguna red social y prueba de esto es el aumento de personas que empiezan a seguirnos en twitter con el interés de hablar de lo que no se dijo en las charlas, rompiendo con esto las barreras de tiempo y espacio que usualmente existen en los programas académicos.
El Campus Party es un evento que crece en el mundo y Colombia no es la excepción, es un espacio al que tenemos que mirar los académicos si queremos entender las nuevas dinámicas juveniles y no quedarnos rezagados sólo replicando prácticas ortodoxas. No todo es positivo, por supuesto, pues como me decía mi amigo Juan Escobar, a quien reencontré allí después de mucho tiempo, "una cosa es estar conectado y otra muy distinta estar abandonado". La tecnología no es la panacea ni la solución a todos los problemas del mundo, pero tampoco es el enemigo malvado que deshumaniza a la sociedad. Como todo, esto depende del uso que le demos, pero es cierto que si queremos "conectarnos" con las dinámicas del mundo actual, tenemos que empezar a trabajar en red, pues el mundo ya no es ancho y ajeno, está aquí y ahora.